ESCRITOS Y ARTICULOS

Alberto Arenales

PSIQUE & CONSCIENCIA    ·   SESIONES TERAPEUTICAS

PSICO-POESIA
Estos versos que escribo están inspirados en las experiencias de las personas que han asistido a mis sesiones terapéuticas. 

 

Intempestiva

 

la palabra tremenda

me ha vencido

soy de nuevo un desconocido

un campo por labrar

un bautizo

soy horizonte

con nostalgia de ojos

y se deparrama mi mar

que anhela tu orilla

soy contigo de nuevo

carne y palabra viva.

 

Las palabras

 

Las palabras

en cueros o ataviadas

de miel, flores, cicuta

disparan y fuman

 

las palabras

encienden, amortajan, alumbran desiertos, jardines y tumbas

 

las palabras

silencian vísceras, corazones

y nadas se corren o matan

 

las palabras

sueldan, rugen, aspiran insuflan y también quitan

las palabras

en su cuerpo está nuestra vida.

Sentido

 

Me convertí en barca
con nostalgia de puerto.

El cadáver que te habita

 

¿No escuchas el agudo silencio

que ebrio se abre y te desnuda?

 

¿Y esa semilla difunta no te contempla

ahora palpitante desde tu adentro?

 

¿No ves su óptica fallecida

con tremenda  mirada aséptica

carente por completo de grieta,

oquedad, fisura o cometa?

 

Pues desposeído de todo canto yaces

y tibio de espíritu masticas indolente

la abertura del rebosante glóbulo ocular

que antaño apuntaba con infante júbilo

a un firmamento abundante de estrellas.

 

¿no tiemblas ahora al saber que tu bostezo

ahoga en formol el clarear de cualquier cielo?

Incendio

 

En la noche del tigre

abrazado a mi esqueleto soy sólo un reflejo esclavo

de la centella

 

Devorado en sigilo por el ave inversa de Borges incendio

un sepulcro ausente

de llama y oxígeno

Desde la grieta

 

Desde la grieta abierta escribo

Ya no queda más que la grieta,

soy surco sin certidumbre apenas.

 

En su oquedad habito,

soy caverna, hendidura

despoblada de todo horizonte

de toda meta, huero de senda,

no hay más adentro ni afuera

ni quedarme rostro ni calavera,

soy desierto sin cielo ni arena.

 

Soy aquellas cuencas vacías

de cada uno de esos cráneos

donde los dedos hundían

devotos los santos eremitas

con anhelo de palpar a Dios,

sentir su deshabitada esencia,

su presente ausencia, su sino.

 

En esa promesa  de recibirte

te escribo y me deshabito,

me desescribo y borrándome

me vuelvo vacío, contenedor,

recipiente, cuenca, nido

de un confín todavía aún

naciente, no acontecido.

Caida

 

 

En la espiral del descenso
sitiado por las cenizas
brillan tus ojos
claros, abundantes
con cielo despejado
de esfinges y quimeras,
clementes
como la fina lluvia
que empapa mi valle
de manantiales viudo.

Exceso

Hay exceso de interpretación sobre sí.

Hay exceso de especulación sobre sí.
Hay exceso de inflación sobre sí.
Hay exceso de sí, por sí y para sí.
Hay carencia de ver más allá de sí.
Hay alguien más allá de ti.

A los que tienen ansia

por conocer(se)

Aprendemos qué ignoramos,
pero algunos quieren ignorar 
que aprender es desprenderse 
de lo aprendido 
y aprender a ignorar 
lo conocido,
siempre sin olvidar ignorar
lo que hará uno con aquello
una vez haya conocido.

Abertura

¿Qué somos?

somos una abertura
que tropieza
con un límite
y se cierra
ante el misterio.

Corazón de papel

Ahora que mi corazón es de papel

en él escribir ningún verso puedo 
Ay, si tu palabra lo hiciera arder
ahora que mi corazón es de papel

Antinomias
 

Un tesoro de errores
enigmático y fértil
engendra virtudes
Si, ay!
quisiéramos
intimar con los diablos
desnudos de intenciones.

Encuentros

 

La muda contemplación        

de la morada interior
es la luz más ruidosa.

Amnesias 

El rocío del recuerdo
resucita las flores
de un cementerio
huérfano de olvido
visten memoria
Santa Compaña.

Confines

El dulce sabor de un horizonte

se palpa a ciegas.

Significados

 

Las parcelas del sueño
​abren sus puertas

y el cielo en orquestra
quiebra tus velas
quizás, bien merecería
solamente
tumbarse a ver pasar
el sol y las estrellas.

Padre vuestro

¡Sonrie!
¡el pecho de Saturno palpita!
en el equinoccio de tus párpados
las nubes se alejan
con un mudra en los labios
¡sepulta la herida!
se anuncia el fin del invierno.

Abusos

 

En el rincón florido

de un sordo pasado
hundir crisantemos
en la grieta del pecado
pone rumbo al sol
a los cisnes blancos.

Psicopoesia XII - XV

¿Quemar las naves y guardar la ropa?
¡Quimera!
Polifemo no perdona
la sacrodanza del mosto
es hija de las sombras                         
a tientas siempre vuela                           
el Fénix.

Dudas

 

De sonora incerteza
un escobazo de sospechas
ahuyenta el  encuentro.
la confianza anda por los tejados
sin maullar garantías.

Psicopoesia VI - XX

Ausentarse largo tiempo
creyendo estar presente.
Regresar al caer en cuenta
que están pero no los ves.

Pretensiones

 

La certidumbre no necesita profetas

ni el amor fecundo mártires.

Alcohol

 

Los años secos

entumecen el alma
convirtiéndola en taberna.
Un mar de soledades
se los traga el tiempo
al estrechar un brindis
por el amor materno.

Extravios  


Entre el siempre y el nunca   
luce el faro del tal vez

Intimidad


En los mundos íntimos
un tropel desordenado de ruidos
cobran súbito orden.
Tan sólo era necesario callar.

Temores
 

Vestidos de blanco luto
los dientes del miedo

muerden nubes en el cielo.

Mientras llueven caramelos
¿Dónde resbalan tus ojos
en la tierra o en el cielo?

Profundamentalmente
 

Los barrios bajos de la atención
palpitan en el despertar del alma.
Vuelve la pupila al paisaje interior
por las aceras de lo ordinario.

Amaneceres



Al Amor el Orden
al Orden el Saber
al Saber el Ser
al Ser el saber Estar
al saber Estar el Orden
en el orden el Amor.

Impaciencia


Entre la nada y el todo
la marea baja
hay cangrejos en la playa
rubíes y galaxias.

Ilusión óptica


La presunta claridad
oscurece el ánimo.
El sol sale cada día para todos.

Secretos


La mudanza del habla
enmudece el abrazo del ayer
el aliento de quien callaba
da  paso al obituario
de la tartamudez.

Conjeturas


Bajarse del burro
abre epílogos
y tocar tierra desnuda.         
La esmeralda brilla.

Fantasma


Colgada del cuerpo
una sombra
heredera de atardeceres
celebra su funeral desbordada.
Descosida a media noche
luce espejos y flores.
La negrura arde en fénix.
Por primera vez amanece.

Adelitas


Del azúcar al olvido
que guardan el destino
debajo las enaguas, el capricho.
Dulces calaveras te hacen el guiño
si untas con miel y entierras tus cuchillos.

S-coach-pain


Zarzuela de desatinos
baile de máscaras
Krishnamurti con chorizo
díjole Carpanta a Lazarillo
cuántica para mendigos
versos para vaciar bolsillos.

Estrabismo


Los ojos llenos de ayer
visten los muros del mañana
el sauce del jardín
deja caer sus párpados
y asiente al pretérito
desnudo.

Escucha


Me detengo
y despierto del sueño
que me sueña despierto.
En la oreja se cobija el alma
y sólo hay que escucharla.
Los oídos estallan en fiesta
Y se abren los parpados
al corazón del encuentro.
No hay que hacer más nada,
abrir el tercer ojo de la oreja
y bailar juntos el camino.

Saktipata


Contemplar.
El mugir de la calma
Contemplar
El soplo del capricho
Contemplar
El desgarro de alma
Contemplar
La profundidad del olvido.
Contemplar
Que se esta vivo.

El diamante


El silencio sobrevive al tigre
porque se divide
y continua en su fluir inmortal.

Psicopoesia VI

Siente que te sucede
al tocar mi mano
y mírame y mírate
escúchame y escúchate.
Este es el perfume más sabio

Shibumi


En la brevedad eterna
el silencio elocuente
la apariencia corriente
no se logra, se descubre.
Emerge la autoridad sin dominio.

Herencia


En las tierras baldías de tu nuca
Ahora crecen ramas de olivo
Sus hojas se arriman a tus ojos
y verdean como esmeraldas.
La vid que trepa en tu espalda
encanta la serpiente milenaria
que embriaga gozosa el alma.

¡Esto no soy yo!


Un par de rocas naufragan en mi pecho
Las recojo, las mimo,
les quito el musgo y las limpio.
Ahora son mis cometas.
Allí arriba en un mar de vientos
Me dan equilibrio y me centro.

Sacramento


Al respirar el Sol
la madre te besa el vientre.
Al despuntar la Noche
el padre ordena tus cabellos
con un peine de estrellas.
De repente el perfume rojo
estalla entre tus piernas
y como en una fiesta
la mujer despierta.

Psicopoesia III - XXI

Montañas de risas escalan tu vagina plateada
mientras descanso en la nube de tu vello dorado
descubro que conciencia hace unión con la belleza
al pronunciar gracias.

Presencia


El horizonte cae en vertical
y el tiempo gotea en la perpendicular de tu cuerpo.
Sus cauces guían el alma por senderos de eternidad.
No estorbes.

Psicopoesia XVIII - II

En un puerto sin mar y sin peces
únicamente tímidos cangrejos
susurran versos entre tus piernas mojadas
y el perfume que de allí brota
acompaña la música de un perro
que persigue su cola en el mismo momento
que el mudra del misterio
hace asomar el anubis
fruto del encuentro.
Psicopoesia XVIII

Cubos de recuerdos me siguen pegados a los zapatos
Lanzo a correr
y galgos con coronas de espina ladran mi nombre
Mi horizonte lo perfilan huesos de pájaros
El miedo lame las heridas del tiempo
Párate!
Oigo una voz.
Párate!
Los recuerdos son fugas en el presente
Hérmes besa mis pies
Fragilidad semilla de la confianza
El Fénix dibuja una cruz de ceniza en mi frente
Presencia nutriente de la calma                                                  
Un perro se tumba mostrando sus bonitos dientes
Me acuesto a su lado y con fe acaricio sus espinas
La lengua del can se acerca a mi pecho
Cicatrizan mis heridas.
Herida

El carnaval de las quejas
ahoga  el sosiego del llanto
de orgullosa romería.

 
Cargas cristos de plástico
sin embargo la lluvia
hace germinar la tierra.

Alberto Arenales

PSIQUE & CONSCIENCIA    ·   SESIONES TERAPEUTICAS

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